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Pon en pausa tu mente con estos ejercicios de mindfulness

Si aún no te has rendido al mindfulness prueba estos ejercicios porque te ayudarán a olvidarte del ajetreo diario

Si aún no te has rendido al mindfulness prueba estos ejercicios porque te ayudarán a olvidarte del ajetreo diario. ¡Te sorprenderán sus efectos!

En un mundo donde la vida cada vez es más acelerada y el estrés afecta a cada vez más personas, es importante tomar medidas y tratar de desconectar. Con estos ejercicios de mindfulness te relajarás y aprenderás a cuidarte.

Lo primero es lo primero: ¿Qué es el mindfulness?

Esta palabra que probablemente hayas escuchado recientemente hace referencia a una práctica que busca, mediante la atención plena, la relajación. Muchos lo consideran una técnica de meditación y otros lo plantean como una filosofí­a de vida.

El mindfulness se basa en pequeños ejercicios que se pueden aplicar en cualquier momento y lugar. Además de relajarnos, también sirven para recobrar energí­a y rebajar la ansiedad. ¿Quieres saber cómo practicarlo? ¡Sigue leyendo!

Desayuno consciente

Una manera perfecta de empezar el dí­a practicando mindfulness es aprovechando el momento del desayuno. En lugar de ir con prisas antes de enfrentarte a la rutina, aprovecha el momento del desayuno para sentarte y olvidarte del móvil y otras fuentes de distracción. ¿Cómo debes hacerlo? Simplemente enfoca toda tu atención en el desayuno: los olores, los sabores, masticar. De esta manera alejarás cualquier preocupación y empezarás el dí­a con las pilas cargadas. Por supuesto, también puedes hacerlo en la comida y en la cena, lo importante es centrarse en el momento presente.

¡Respira!

En ocasiones, el estrés nos empuja a cambiar el ritmo de la respiración y genera un cí­rculo vicioso de nervios. Por eso, para ponerle remedio a veces lo único que necesitamos hacer es parar a respirar. Elige un sitio tranquilo y ponte cómodo -ya sea tumbado o sentado- y cierra los ojos. Coge aire por la nariz y échalo lentamente por la boca hasta vaciar tus pulmones. Lo único en lo que debes pensar es en respirar y en sentir cómo el aire entra y sale de tu cuerpo. Después de un minuto, notarás cómo tus pulsaciones han bajado y ves todo más despejado. Practí­calo todos los dí­as y ve aumentando la duración del ejercicio. Seguro que se acaba convirtiendo en una parte fundamental en tu rutina diaria.

Céntrate en tu cuerpo

Otra manera de practicar mindfulness es centrándote en escuchar a tu cuerpo. Para ello, túmbate y empieza a hacer un barrido mental desde tus pies a la cabeza. Mientras lo haces, ve pensando en las sensaciones que tienes en cada parte de tu cuerpo mientras respiras lentamente. Si en algún momento te distraes y alguna preocupación te invade la mente, no te preocupes. Vuelve a respirar y devuelve el foco de tus pensamientos a tu cuerpo. Cuando acabes el recorrido, te encontrarás más relajada. ¡Pruébalo!

Si aún no habí­as probado el mindfulness, queremos saber cómo ha sido tu experiencia. Si ya lo practicas habitualmente, comparte con nosotros tus ejercicios favoritos en nuestras redes sociales. ¡Así­ aprendemos todos!

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