Chica que se pone crema en la cara Chica que se pone crema en la cara

Tipos de piel y su cuidado. ¿Cómo saber qué tipo de piel tengo?

Seguro que te ha pasado: intentas definir tu piel y no lo tienes claro.

Unos días dirí­as que es "seca", otros "mixta" (por esos brillitos que de repente ves en la zona de la frente) y otros, incluso, "grasa" o "sensible".

‘¿Cómo saber qué tipo de piel tengo?’, es la pregunta del millón. Identificar nuestro tipo de piel a veces puede convertirse en una tarea complicada ya que, aunque en buena parte viene predeterminado por nuestros genes, hay agentes externos como las temperaturas extremas, la contaminación o el cambiar de maquillaje (incluso de tratamiento facial), que pueden tener efectos puntuales sobre la misma. Aunque te pueda resultar complicado, con estos trucos lo conseguirás. Es importante que sepas cuál es tu tipo de piel para elegir productos acordes a tus necesidades y seguir una rutina de cuidado de la piel que se adapte a su tipo.

¿Estás preparada para identificar tu tipo de piel de una vez por todas? Recuerda tomarte tu tiempo y no saltarte ningún paso:

  1. Lávate bien la cara. Un día que estés en casa y sepas que no vas a salir en unas horas lava tu rostro suavemente con agua y gel facial para eliminar las impurezas. ¡Aunque no las veas, están ahí!
  2. Sécala con la toalla a golpecitos. No frotes, ni restriegues al secar o podrás provocar enrojecimientos puntuales que afecten el resultado.
  3. No apliques ningún producto y espera media hora. Es el tiempo que necesita tu piel para recuperar su estado natural.
  4. Coge un espejo de mano y busca una zona iluminada. A poder ser al lado de una ventana a primera hora de la mañana cuando el sol aún no está muy bajo para evitar destellos.
  5. Ya estás lista para identificar las características de los diferentes tipos de piel sobre tu rostro.

Recuerda que estás a punto de conocer a qué clase perteneces y por tanto de saber elegir por fin tu crema hidratante ideal ¡Adelante!

¿Cómo saber qué tipo de piel tengo? Piel seca

La piel seca es consecuencia de unas glándulas sebáceas que no trabajan adecuadamente, ya que no producen los suficientes lípidos que necesita la epidermis para estar hidratada. Uno de los grandes problemas de esta piel es que las líneas de expresión y las arrugas aparecen antes de tiempo.

Características de la piel seca

  • Piel muy fina.
  • Poros cerrados.
  • Opaca, áspera y quebradiza.
  • Aparición de descamaciones, enrojecimiento e irritaciones
  • Irritabilidad, tendencia a picar.

 

Además de los factores internos, también hay elementos externos que pueden perjudicar a las pieles secas, como son los cambios de temperatura extremos, el viento o las radiaciones del sol.

Cuidados de la piel seca

  • Hidratación. Necesita, más que ninguna otra, los famosos 2 litros de agua al día.
  •  Alimentación equilibrada y sin grasas
  • Evitar la exposición solar prolongada y usar cremas de alta protección.
  • Lavarse y ducharse con agua templada que no supere los 38 grados.
  • Usar productos cosméticos suaves, sin alcohol, pues resecarán más la piel.

TRATAMIENTO RECOMENDADO: Emplea hidratantes poderosas, que recuperen la hidratación de la piel. La fórmula del Hidratante Nutritivo Botánicoa con Miel de Flores hidrata y nutre intensamente la piel. Así, la piel recupera su elasticidad y confort. Por otro lado, gracias a su 96% de ingredientes de origen natural y a su eficacia antioxidante la piel queda protegida de las agresiones externas.

¿Cómo saber qué tipo de piel tengo? Piel grasa

Quienes tienen la piel grasa, padecen de un exceso de sebo. Puede estar producido por componentes genéticos y emocionales (como el estrés) pero, sobre todo, por factores hormonales, por lo que suele darse más en la adolescencia.

Características de la piel grasa

  • Aspecto brillante y tacto aceitoso.
  • Poros dilatados con granitos y puntos negros.
  • Textura irregular.
  • Mayor grosor que otras pieles.

El principal inconveniente de las pieles grasas es la aparición de brillos e imperfecciones como pueden ser granitos o puntos negros. Eso sí, esa producción de grasa resulta, a la larga, una ventaja para la epidermis que envejece más lentamente. Además, es más fuerte frente a los factores externos como el frío o el viento.

Cuidados de la piel grasa

Limpieza diaria para que los poros no se obstruyan.

  • Exfoliar la piel una vez por semana para eliminar toxinas.
  • Nunca manipular las espinillas y los puntos negros con las manos.
  • Alimentación rica en verduras y fibra.

TRATAMIENTO RECOMENDADO: Evita los productos cremosos o grasos. Opta por hidratantes ligeras y ricas en extractos vegetales como el té verde, incluido, por ejemplo en el Hidratante Matificante Botánico con Hoja de Té Verde. Su fórmula reequilibra la producción de sebo en la piel y la matifica así que ¡adiós brillos!

¿Cómo saber qué tipo de piel tengo? Piel sensible

Es hiperreactiva y reacciona negativamente a los factores que, en otros tipos de piel, no producirían ningún efecto. Resulta especialmente sensible a la radiación solar, a las temperaturas altas y bajas, a los productos químicos,  los procesos hormonales… incluso a la alimentación. Por ello, necesita cuidados más específicos que otros tipos de cutis.

Características de la piel sensible

  • Es fina, clara y tiene tendencia a desescamarse.
  • Presenta alteraciones como rojeces e irritaciones.
  • Se siente tirante y suele picar.
  • Reacciona ante los factores externos.

 

Hay muchos grados de sensibilidad, cuanto más alto, la piel se vuelve intolerante. Esto incluso puede desembocar en alergias a los productos de higiene más comunes que se usan a diario, con la aparición de problemas como eccemas y urticarias.

Cuidados de la piel sensible

  • Utilizar productos sin perfume o alcohol.
  • Cuando se lave, secar la piel con cuidado, nunca frotando con la toalla.
  • Evitar comidas picantes.
  • No usar tejidos sintéticos ni lana pues producen reacciones en la piel.

 

TRATAMIENTO RECOMENDADO: Mantén la piel hidratada. La piel deshidratada es más vulnerable a alergias e irritaciones. Prueba la fórmula de la Hidratante Calmante Botánico con Agua de Rosas , pensada para calmar la piel sensible y reducir su tirantez.

 

¿Cómo saber qué tipo de piel tengo? Piel normal

Sí, lo sabemos, la palabra ‘normal’ es demasiado general y vaga. Pero cuando hablamos de piel, nos referimos a una epidermis equilibrada, en la que los niveles de grasa e hidratación están compensados y no presenta especiales problemas. De manera más técnica, se la conoce como piel eudérmica.

Características de la piel normal

  • Poros pequeños y cerrados.
  • Sin imperfecciones
  • Aspecto suave y uniforme.
  • Tono rosado y fresco.
  • Buena circulación sanguínea.

No es muy común así que, si eres de los pocos afortunados que la poseen, ¡enhorabuena! Eso sí, ten claro que, aunque no requiere tantos cuidados como otros tipos de pieles, eso no quiere decir que no se deba limpiar y nutrir como es debido.

Cuidados de la piel normal

  • Limpiar, tonificar e hidratar a diario.
  • Exfoliar suavemente para eliminar impurezas una vez por semana.
  • Utilizar protector solar.
  • Usar un contorno de ojos para la piel de los párpados.

 

TRATAMIENTO RECOMENDADO: Aplica cremas hidratantes y nutritivas para favorecer los procesos naturales de regeneración de la piel. La Hidratante Refrescante Botánico Savia de Aloe mantiene la piel hidratada durante 48 horas y te deja una sensación refrescante que ¡te volverá adicta!

No hay ninguna duda, para cuidar tu cara y tu cuerpo con el tratamiento adecuado es indispensable conocer bien tu tipo de piel.

 

 

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