Exfoliación y piel sensible, todo lo que debes saber

¡Que levante la mano quien sueñe con un cutis perfecto! Todos tenemos una rutina de belleza: limpiar, hidratar, nutrir… ¿Seguro que no olvidas ningún paso?

Porque si no estás eliminando bien todas las impurezas y células muertas, te estás dejando un paso fundamental para la salud de tu piel. Algo que incluye la exfoliación de la piel sensible.

¿Cómo cuidar la piel sensible?

 

Como ya te explicamos, la piel sensible es fina, clara y tiende a presentar rojeces o incluso a descamarse. Su naturaleza la hace hiperreactiva a factores como el viento y el frío y su cuidado merece atención especial.

 

A la hora de hidratarla, es importante usar una crema específica que reduzca la tirantez y la mantenga suave, tal y como hace la Hidratante Calmante Botánico con Agua de Rosas. Igualmente, un paso indispensable será la exfoliación de la piel sensible. No temas porque tu piel sea más delicada que otras, estás a punto de aprender cómo hacerlo de forma correcta.

 

¿Por qué es importante exfoliar la piel? 

 

¿Sabes todo lo que te estás perdiendo por no apostar por la exfoliación de la piel sensible? Atento a sus beneficios:

  • Elimina las células muertas.
  • Consigue una piel suave y uniforme.
  • Ayuda a que las cremas penetren mejor e intensifiquen sus efectos.
  • Previene la aparición de imperfecciones.
  • Activa la circulación sanguínea al aplicarse un suave masaje.

 

¿Cómo exfoliar la piel sensible?

 

Así debes hacer la exfoliación en tu piel sensible. Solo recuerda que no será necesario exfoliarla tan a menudo como otros tipos de pieles como la grasa o la mixta pero sí, al menos, una vez cada diez días.

  1. Limpia tu cara. Para comenzar el tratamiento, es necesario un rostro libre de suciedad. No dudes en usar el Agua Micelar con Agua de Rosas, perfecta para la sensibilidad de tu piel.
  2. Deja tu rostro un poco húmedo, así podrás extender más fácilmente el gel. Aplícalo con suavidad y entendiéndolo desde el centro hacia el exterior. ¡Importante! Presta especial atención a la frente, nariz y mentón, las zonas en las que más impurezas se acumulan, y evita el contorno de los ojos. Si no sabes qué producto elegir, aquí tienes dos recomendaciones: 
  1. Aclárate con agua fría para eliminar el producto mientras ayudas a que se cierran los poros.
  2. Usa tu crema hidratante para calmar la piel.
  3. ¡Alerta Spoiler! Acabas de conseguir una piel suave, matificada y libre de impurezas.

 

Otros consejos y productos

 

Un consejo imprescindible, sobre todo, para la exfoliación en piel sensible, es que no presiones al extender el producto. De hecho, es uno de los errores más comunes. No solo no es necesario frotar con fuerza, sino que puedes dañar tu piel si lo haces. 

Además, hay otros productos que debes conoces:

  • Esponja Exfoliante de Konjac Natural: Dentro de la gama BIO de Garnier y especialmente pensada para las pieles sensibles, esta esponja limpia y exfolia en profundidad pero con suavidad. La raíz de Konjac es una planta que crece en los bosques del sudeste asiático y que se ha usado durante siglos para el cuidado de la piel.
  • Exfocepillo Pure Active Intensive: Justo después de usar el gel exfoliante, cuando la piel ya está tratada, este cepillo conseguirá eliminar con éxito los puntos negros y atenuar los poros marcados.
  • Tiras Anti-Puntos Negros: Para esos puntos negros más tercos, que parecen haberse instalado definitivamente en nuestro rostro. Son tiras enriquecidas con carbón vegetal que actúan en las zonas más difíciles, como nariz, barbilla y frente.

 

Ya sabes todo sobre cómo realizar la exfoliación en pieles sensibles. No lo pienses más, consigue una piel más bella y mucho más saludable.

 

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