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Así­ debes hacer la doble limpieza facial

No te quedes a medias: mejora tu rutina diaria con la doble limpieza facial

Puede que aún seas de las que siente mucha pereza cuando llega el momento de desmaquillarse por la noche, pero cuando introduzcas la doble limpieza facial en tu rutina diaria y empieces a ver los beneficios en tu piel seguro que no se te hace tan cuesta arriba. Puede que incluso empieces a disfrutar de ese ratito de autocuidados.

 

Te contamos en qué consiste y cómo debes hacerla para notar sus efectos rápidamente.


¿Qué es la doble limpieza facial?

Lo primero que tenemos que aclarar es a qué nos referimos cuando hablamos de doble limpieza facial. Vayamos a su origen: la doble limpieza facial viene de Asia, más concretamente de Corea, un país donde dan mucha importancia al cuidado de la piel y cabello. Y se les nota. Desde hace años las mujeres realizan rutinas de cuidados que pueden llegar a tener hasta 15 pasos. Sin embargo, se puede simplificar para poder cumplirla a diario en tan solo dos pasos para dejar la piel totalmente limpia y renovada:

  • Paso 1: la primera parte de la doble limpieza facial consiste en limpiar la cara con un aceite limpiador o una espuma. ¿Qué queremos conseguir con esto? Eliminar la suciedad de todo el día (polución, sudor, maquillaje) y la grasa que ha generado nuestra piel, en el caso de la limpieza de la mañana.
  • Paso 2: sobre la piel limpia, aplicaremos un gel limpiador para deshacernos de las impurezas y las células muertas.

¿Cuándo hacer la doble limpieza facial?

Es recomendable hacer la doble limpieza facial dos veces al día, por la mañana y por la noche. ¿Sabes por qué? Por la mañana, gracias a esta rutina de cuidados eliminamos las toxinas que la piel genera durante la noche. Al final del día nos quitamos de encima la suciedad que hemos acumulado en la cara e hidratamos profundamente la piel para que las células se regeneren durante las horas de sueño.

¿La doble limpieza es para todas?

Buenas noticias: la respuesta es que sí. Este proceso es apto - ¡y recomendable! - para cualquier tipo de piel. Solo tenemos que escoger los productos adecuados para notar sus beneficios.

Las pieles mixtas y grasas notarán especialmente los efectos de la doble limpieza, ya que, con esta rutina intensa de limpieza, la piel se equilibra y la aparición de sebo está más regulada. También los cutis con tendencia a la sequedad, ya que la doble limpieza ayuda a que la piel esté mucho más hidratada.

Rutina de doble limpieza facial paso a paso

 

Como ves, da igual el tipo de piel que tengas. La doble limpieza facial es fundamental a diario, pero, ¿sabes cómo hacerla? Sigue estos pasos cada mañana y cada noche para notar sus beneficios en tu piel.

  1. Ponte cómoda: retira el pelo de la cara con un turbante, diadema o hazte una coleta para evitar que el pelo se engrase con los productos que vamos a aplicar sobre la piel.
  2. ¿Preparada? Comienza tu rutina con Gel limpiador, Leche Limpiadora o Agua Micelar, lo que más te guste. Todas estas opciones son suaves y consiguen eliminar la suciedad o el maquillaje respetando la piel, incluso en las más sensibles. Dedica unos segundos a masajear la piel del rostro y llega a todos los rincones.
  3. Presta atención a tus ojos: no olvides retirar la máscara de pestañas con ayuda de los discos desmaquillantes de Garnier para evitar que queden restos. Es importante que no queden partículas negras ni en las pestañas ni en la zona de las ojeras, ya que pueden hacer que esa zona se vaya oscureciendo y se apague la mirada. El Agua Micelar en Aceite es infalible con el maquillaje waterproof, ¡no quedará ni rastro!
  4. Ayuda a retirar los restos de suciedad con los eco pads o con una toalla dando pequeños toquecitos: si aprietas en exceso la piel se puede resentir e irritar.
  5. Aplica un gel facial - especialmente si tu piel es grasa o tiene tendencia acnéica. Te recomendamos que pruebes con el Gel Limpiador Pure Active para pieles grasas con imperfecciones. Aplicalo con agua tibia, realiza movimientos suaves y masajea la piel.
  6. Aclara y seca tu rostro con una toalla dando suaves golpecitos. No la arrastres por tu cara, ya que moverás la suciedad de un poro a otro.
  7. Es el momento de tonificar la piel. Puedes volver a utilizar el Agua Micelar o un Tónico Limpiador: elimina impurezas y equilibra el pH de la piel. La sentirás radiante y muy suave, lista para ser hidratada.
  8. Terminamos dando a la piel las vitaminas y nutrientes que necesita: empieza por el sérum evitando el contorno de ojos. El sérum antimanchas con vitamina C es una buena opción para conseguir las propiedades antioxidantes de este elemento y dar a la piel un toque de luz. Deja que se absorba para que la piel asimile todos los beneficios.
  9. Puedes aplicar un producto especial para el contorno de ojos si lo necesitas. La Crema de Ojos Anti Edad con aceite esencial de lavanda ecológico y vitamina E hidrata y regenera con suavidad para iluminar la mirada.
  10. Aplica la crema hidratante específica para tu tipo de piel y el momento del día. Para las mañanas, puedes utilizar esta hidratante con Aloe Vera y Aceite Esencial de Citronela Ecológicos de Garnier BIO. Proporciona una sensación de frescor e hidratación y ayuda a equilibrar las pieles mixtas. Por la noche, prueba la anti-edad con lavanda, que ayuda a hidratar y alisar los primeros signos de la edad mietnras duermes.
  11. ¡Lista! Tu piel está limpia e hidratada.

Rutina intensiva: un cuidado extra para tu piel

Además de la limpieza diaria es recomendable hacer una rutina intensiva cada 10 o 15 días para eliminar la piel muerta y darle un chute extra de nutrientes a la piel de la cara.

Bye bye, células muertas

Exfolia tu piel para eliminar las impurezas y dejar que la epidermis se oxigene y tonifique. Aplica el Gel Limpiador y Exfoliante Facial con Carbón 3 en 1 con agua tibia sobre la piel hasta tres veces por semana y masajea suavemente. Evita la zona de los ojos y la boca y sé especialmente cuidadosa si tienes la piel quemada, irritada o con acné.

Aprendiendo de las coreanas: ¡Arriba las mascarillas!

En Corea la rutina de limpieza facial puede llegar a tener hasta 15 pasos. Igual no puedes dedicarle ese tiempo a diario, pero, ¿por qué no imitar estas rutinas un par de veces al mes?

 

Después de exfoliar, puedes pasar un disco desmaquillante reutilizable con tónico para regenerar la humedad que la piel necesita y aplicar una mascarilla. ¿Has probado la gama de Tissue Mask de Garnier? Estas mascarillas de tejido consiguen en solo 15 minutos los efectos de aplicar un sérum durante toda una semana. ¡Elige la tuya!

 

●      Black Mask Tissue Pure Charcoal: un poquito de detox para tu piel. Gracias a su fórmula enriquecida con carbón vegetal acaba con los poros visibles, unifica la piel e hidrata intensamente.

●      Tissue Mask Calmante: especialmente diseñada para pieles sensibles y secas. La camomila reconforta la piel y la deja suave e hidratada.

●      Tissue Mask Revitalizante: con granada y ácido hialurónico, ¡una auténtica bomba hidratante!

●      Ampoule Mask de Sandía: enriquecida con ácido hialurónico para suavizar la piel y combatir los signos de la edad.

SOS: no siempre hay tiempo para la doble limpieza

La doble limpieza es un must en tu rutina diaria, pero puede que de vez en cuando no tengas tiempo de realizarla correctamente. No worries: las toallitas son la opción exprés para cuando no puedes hacerte una limpieza en condiciones. Si sabes que no vas a tener a mano tus productos o tiempo para llevarla a cabo - por ejemplo, cuando te vas de viaje -, llévalas siempre en tu bolso: ¡te sacarán de un apuro!

 

¿Has probado alguna vez la doble limpieza facial? ¿Cuál es tu paso favorito? ¡Cuéntanoslo en nuestras redes sociales!

¿Cuáles son los beneficios de la doble limpieza facial?

  • La piel se ve mucho más limpia. Gracias a la doble limpieza no solo eliminamos de la cara todas esas agresiones externas inevitables, sino que preparamos la piel para que está más purificada.
  • Más hidratación
  • Los puntos negros, granitos y rojeces irán desapareciendo poco a poco si eres constante en los cuidados.
  • Producción de grasa más equilibrada: al hacer dos limpiezas e incluir aceites, la piel regula el sebo natural.
  • Mejora la circulación sanguínea. Tip: ayuda a tu piel con un masaje al aplicar los productos.
  • Piel más luminosa y descansada.